Célebre frase que inmortalizada trasciende los tiempos en señal que la crítica o la oposición avanza o está teniendo éxito.
Una reciente analogía aparecida en un semanario local, hablando del «famoso» pacto Zabalo-Carriquiry dándolo según el autor de la nota como fidedigno, no hace más que traslucir ciertas ridiculeces tomadas como serias, a objetividades que son de público conocimiento.
Para algunos cabezas duras, parece ser que les cuesta entender que la ética y el honor, todavía son las bases de sustanciación de su carrera política, dejando procederes espurios que solo desean prolongar la famosa grieta que, en vistas de ciertas apreciaciones, parece tener los días contados.
Cuando muchos esperaban un cataclismo en la nueva conformación de las comisiones de trabajos y autoridades del Concejo, solo primó la solvencia de los nuevos Concejales electos y. pareciera ser, una oxigenada forma de dialogar entre las partes, lo demás, es pura cháchara.
Los involucrados en el famoso pacto, no se cansan de repetir que no existe, hay una forma consensuada de trabajo y hacía allí se dirigen ambos bloques, lo que se resuelva se debatirá en el recinto y, se terminaron las ordenes de arriba y los caprichos de «algunos» que quieren seguir manejando las cosas.
Pero las cosas que no poseen una sustentación que delineen políticas de trabajo en serio, quieren seguir teniendo preponderancia y ya salieron a demostrarlo. Se necesita de mucha prensa que repita conceptos arcaicos por un lado, siembre confusión por el otro y a eso agregándole un poquito de ocultamiento de cosas que no debieran trascender.
Para ello, se estarían produciendo algunos nombramientos en función de seguir sosteniendo un armado político, con amigos que comparten «negocios» y/o lugares de trabajo, cosa de seguir sumando voluntades para el 2027.
Los dos partidos de quienes se presumen los artífices del pacto, con una historia propia de trabajos y años de gobierno, por ahora se mantienen al margen y, dejan hacer a sus representantes, pareciera ser que es cierto, que algunas de sus líneas internas tienen sus reparos propios, pero, en definitiva todo está por verse.
El sí, probable pacto entre LLA y el gobierno de la provincia de habilitar la reelección indefinida a cambio de la boleta única, hace pensar a muchos en un nuevo mandato del intendente actual, potenciado por el ascenso de Santilli como candidato a la gobernación, ya empiezan a soñar con esto, mientras desde el peronismo se frotan las manos porque saben que Etcheverry está muy limado en su gestión actual.
Sin embargo, los conservadores saben que si hacen una gestión buena en el concejo, seguramente sus aspiraciones a pelearle el sillón de Salgado 40 a Carriquiry serán aumentadas y en esa disyuntiva, seguro que no habrá tutía ni acuerdo de partes, PERO…
Los que sí cortan el bacalao en la ciudad, no están dispuestos a resignar ni un ápice, las ganancias que han tenido estos años, en detrimento de la ausencia y decadencia del sector laboral.
EN TODOS LADOS SE CUECEN HABAS.
Seguramente la fecha del 7 de febrero, en que se decidirá si hay internas en el peronismo, o se avanza a una lista de unidad, hacen que en el mundo militante estén sacando punta fina a los lápices y aliste la librete de apuntes. La unidad lograda por Carriquiry hace que, las cosas se mantengan dentro de los carriles normales, nadie quiere tener un aparato enojado en unas elecciones, si llegan a concretarse, que definirán el poder en la provincia.
Una fuente de altísima confiabilidad dejó entrever a este medio que, en la provincia el referente a consultar es el líder actual del peronismo en Lobos. Mal que les pese a «algunos/as», la unidad será representativa de los números sobre la mesa.
Las posibilidades ciertas que el PJ puede volver a Salgado 40, hacen que dirigentes de primera línea vean en Carriquiry a un político pensante y férreo en sus convicciones, para lo demás hay tiempo, dicen.
Quienes opinen lo contrario, deben aprender a convivir con un Concejo Deliberante, con un Concejo Escolar y por sobre todo con la militancia en la calle, que cada día está trabajando para ocupar el lugar de Etcheverry que hasta ahora se quedado con nada, producto de su inescrupulosa falta de gestión.






