Fernando Ferrari de CARBAP, nos envía el informe que se presentara a Nación, reclamando la continuación inmediata de las obras del Salado.
Nuevo informe De CARBAP sobre inundaciones; mas De 2 millones de hectáreas afectadas, la produccion perdida y la vida rural paralizada.
Desde CARBAP, en soledad, desde hace meses y a través de varios
informes venimos alertando y reclamando por la grave situación
hídrica que atraviesa la provincia de Buenos Aires. Advertimos que el
problema no se detenía y que, de no actuar con rapidez, las pérdidas
serían cada vez mayores. Lamentablemente, el tiempo nos dio la
razón: hoy la crisis se profundizó y golpea tanto a la producción
como a la vida diaria de miles de familias rurales.
Las lluvias ocurridas entre fines de agosto y la primera semana de
septiembre agravaron una situación que ya era sumamente critica en
gran parte de la provincia de Buenos Aires.
Al principio, marzo/abril, el epicentro de la inundación se
concentraba en los partidos de Bolívar, 25 de mayo, Carlos Casares, 9
de Julio y parte de Hipólito Yrigoyen. Sin embargo, con las
precipitaciones acumuladas en los últimos 60 días, el área afectada
se fue ampliando de manera alarmante: hoy se estiman casi 1,5
millones de hectáreas comprometidas en el centro bonaerense y, si se
contempla la totalidad de la cuenca del río Salado, el número supera
los 2 millones de hectáreas con graves problemas de anegamiento o
inundación. A eso hay que sumar aquella superficie que, si bien no
está inundada o anegada, tampoco puede ser trabajada por falta de
piso para la maquinaria o imposibilidad de acceso, por lo que la
superficie afectada y que corre riesgos para la producción supera los
3 millones de hectáreas.
Esta falta de infraestructura no solo afecta a la producción. También
golpea de lleno a las familias que viven en el campo: hay parajes
rurales completamente aislados, donde los chicos no pueden
concurrir a la escuela, donde una ambulancia no puede llegar si
alguien se enferma, donde trasladarse hasta un pueblo se convierte
en una odisea.
Por eso CARBAP insiste en reclamar a las autoridades:
1. La concreción de las obras hídricas pendientes, largamente
postergadas y cada vez más urgentes.
2. La aplicación inmediata de los instrumentos previstos en la Ley
de Emergencia Agropecuaria, como la prórroga de impuestos
provinciales, municipales y
nacionales.
3. Líneas de financiamiento específicas, a través del Banco Nación
y el Banco Provincia, que permitan a los productores sostenerse
y recuperarse frente a esta situación.






