ALAK ROMPIÓ CON KICILLOF.
Fue la secuela más fuerte que dejó la interna consensuada del peronismo provincial.
En lo que parece una incongruencia de quienes manejan el aparato del gobernador, deja una brecha inmensa en el electorado provincial/
Alack, quien había sido propuesto por Cristina Kirchner para ocupar la jefatura del partido, en remplazo de la propuesta de Magario, no fue atendido por Axel.
Alak, quien fue el artífice de la conquista de la atendencia de La Plata y el alfil de Kicillof para sostener el inicio de su gestión, no tomo con buenos ojos el ofrecimiento de la ex Presidenta y =, la batalla comenzó.
Lo extraño de todo esto es que, Alak era el aglutinador de voluntades que, le permitió a Kicillof ir armando con criterio y consenso el espacio político que el gobernador necesitaba pero, como siempre, suceden cosas.
Fue Carlos Bianoc, el encargado de construir una fuerza de choque, con conocimiento de Axel, buscando en ser el primer candidato a Diputado, todo esto en contra de lo que realizaba Alack que, erala construcción de una alianza entre sectores del Kirchnerismo, el Axelismo y también con la gente de Massa.
Las cosas pasaron a mayores y ya Alak en conocimiento de la jugada, logró imponer a Ariel Archanco en primer lugar, seguida de Lucía Iañez y, a Juan Malpeli y, allí terminaron derrapando en una relación de años,con un Alak por demás molesto al permitir Kicillof que Bianco se entrometiera en el distrito que maneja Alak.
Las cosas no quedaron bien. El intendente de La Plata no logra disimular su enojo ya que, la zancadilla sufrida por parte de Bianco, le impidió ser quien gobernara el partido en la Provincia, su trayectoria de haber gobernado La Plata en dos períodos, ser Presidente de Aerolíneas, Ministro de Justicia de Cristina y, volver a gobernar en La plata, eran razones de peso para ser el presidente y del partido de esta forma, mantener sus aspiraciones para la gobernación.
La irrenunciable postura de Kicillof que su vice fuera la elegida para dirigir el partido, trajo un clima de cisma político que, solo el ofrecimiento de Máximo Kirchner, pudo atemperar la salida que hoy, el peronismo transita no sin dejar, muchos heridos.






