El Cuarto Poder

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EN ESTA OPORTUNIDAD, EL CUARTO PODER COMPARTE EN DOS ENTREGAS, UN CUENTO DE LUCAS PLÁCIDO, ESCRITOR LOBENSE

Sellado con sangre

POR LUCAS TOMÁS PLÁCIDO

El audaz golpe había sido exitoso. La caja fuerte del Banco había cedido ante la dinamita y los dos fugitivos ya escapaban con el preciado botín. Sus historiales delictivos incluían varios robos, pero esta vez era diferente. La cantidad de dinero robado había cegado por completo sus ya corrompidas conciencias. Varias veces tuvieron la oportunidad de cambiar de vida, pero no lo hicieron. Varias veces tuvieron la oportunidad de convertirse en mejores personas, pero tampoco lo hicieron. La extrema codicia y un prometedor futuro de oscura riqueza, los había hecho capaces de entrar al Banco por la noche, dinamitar la caja fuerte y escapar con una considerable fortuna a cuestas. Era necesario huir rápidamente, no pasaría demasiado tiempo hasta que la policía local tomara nota de lo sucedido y se iniciara la persecución.

El reloj de la iglesia marcaba la medianoche cuando llegaron corriendo al extremo sur de la ciudad, que daba paso a los primeros campos. Estos ofrecían un refugio provisorio desde donde luego planearían el resto de la fuga.

Pero el dinero robado era mucho; más que suficiente para seducir el sombrío corazón de dos delincuentes sin escrúpulos. Del mismo modo que en el pasado habían desaprovechado las oportunidades de corregir su camino delictivo, ahora optaban por la peor opción que tenían en ese momento; ninguno de los dos estaba dispuesto a compartir el botín. Hubiera bastado que sólo uno cediera para convencer al otro, pero ninguno cedió. Tal es así que, consumidos por el odio y la avaricia, se escondieron en un oscuro callejón iluminado por un solitario farol y, en la mismísima penumbra de aquel lugar, decidieron tentar a la muerte. Tiraron a un lado la bolsa con el dinero y desenvainaron sus puñales, dispuestos a batirse a duelo.

La pelea fue feroz, las estocadas de ambos combatientes alcanzaron con frecuencia el cuerpo de su adversario, causando heridas de diversa índole. Durante varios minutos, lastimaron sus cuerpos hasta que una puñalada letal desplomó sobre el suelo a uno de los contrincantes, abatido por una herida mortal.

                                                      CONTINUARÁ…

Próxima entrega el martes 6 de diciembre