LOBOS ESTÁ EN LA LISTA DE MUNCIPIOS QUE PERDERÁN EL SUBSIDIO AL GAS
Mañana se trataría la quita de los subsidios al gas en el Congreso Nacional, Lobos está en la lista que perdería estebeneficio.
- 25 de Mayo
- 9 de Julio
- Adolfo Alsina
- Adolfo Gonzales Chaves
- Alberti
- Arrecifes
- Ayacucho
- Azul
- Bahía Blanca
- Balcarce
- Baradero
- Benito Juárez
- Bolívar
- Bragado
- Cañuelas
- Capitán Sarmiento
- Carlos Casares
- Carlos Tejedor
- Carmen de Areco
- Castelli
- Chacabuco
- Chivilcoy
- Colón
- Coronel Pringles
- Coronel Rosales
- Coronel Suárez
- Daireaux
- Dolores
- Florentino Ameghino
- General Alvarado
- General Alvear
- General Arenales
- General Belgrano
- General Guido
- General La Madrid
- General Las Heras
- General Lavalle
- General Madariaga
- General Paz
- General Pinto
- General Pueyrredon (Mar del Plata)
- General Rodríguez
- General Viamonte
- General Villegas
- Guaminí
- Hipólito Yrigoyen
- Junín
- La Costa
- Laprida
- Las Flores
- Leandro N. Alem
- Lincoln
- Lobería
-
Lobos
- Maipú
- Mar Chiquita
- Marcos Paz
- Mercedes
- Monte
- Monte Hermoso
- Navarro
- Necochea
- Olavarría
- Pehuajó
- Pellegrini
- Pergamino
- Pilar
- Pinamar
- Puan
- Ramallo
- Rauch
- Rivadavia
- Rojas
- Roque Pérez
- Saavedra
- Saladillo
- Salliqueló
- Salto
- San Andrés de Giles
- San Antonio de Areco
- San Cayetano
- San Nicolás
- San Pedro
- Suipacha
- Tandil
- Tapalqué
- Tordillo
- Tornquist
- Trenque Lauquen
- Tres Arroyos
- Tres Lomas
- Villa Gesell y
- Villarino
La reforma cuenta con media sanción de la Cámara de diputados, esperando la sesión de este jueves, para aprobar la norma con los votos del Senado.
La ampliación sancionada en 2021 —por iniciativa del entonces diputado Máximo Kirchner— quedarían excluidos del subsidio general. Esa extensión había multiplicado el número de beneficiarios de 950.000 a 4 millones de hogares, incorporando zonas de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, San Luis y otras provincias que, según la narrativa oficial, no registran condiciones climáticas extremas. De hecho, el Gobierno actual había calificado el esquema como “fiscalmente insostenible”.
La redacción final del proyecto que excluye a la ciudad de Lobos, fue redactada en consonancia por el ministro Caputo, el jefe de gabinete Diego Santilli, y los acuerdos con los gobernadores.
La letra chica que pesa sobre la factura
Hay otro cambio que puede pasar más desapercibido. El proyecto modifica la forma en que se aplica el descuento en las zonas que conservarán el régimen.
La bonificación pasará a calcularse sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), en lugar de aplicarse sobre el conjunto de componentes que forman la factura. Por eso, aun quienes mantengan el beneficio podrían terminar pagando una proporción mayor de la boleta.
El proyecto también modifica el funcionamiento del Fondo Fiduciario que financia Zona Fría y mantiene el recargo que pagan los usuarios de todo el país para sostenerlo.
Todo lo paga el consumidor
El “proyecto energético” del Gobierno no se limita al subsidio de Zona Fría. También genera mecanismos para trasladar a las tarifas los costos de adquisición de la energía.
En el caso del gas, la reforma modifica las facultades del ENARGAS y establece que, cuando el precio surja de procesos competitivos, su traslado a las tarifas deberá realizarse bajo las nuevas reglas previstas por la iniciativa.
Para el Gobierno, esto busca dar previsibilidad al sistema y evitar que las distribuidoras acumulen deudas. Para los usuarios, significa que una mayor parte de los costos de la cadena energética puede terminar reflejada directamente en la factura.
Ese es el punto que queda menos visible en el discurso que LLA preparó para sus senadores. Mientras el oficialismo hablará de terminar con subsidios mal asignados, ordenar las cuentas y focalizar la ayuda, el cambio concreto será que millones de usuarios tendrán que afrontar un esquema de asistencia más restringido.
La discusión llega al Senado después de cuatro meses de espera desde la media sanción en Diputados. El Gobierno necesita ahora que sus aliados acompañen el proyecto y apuesta a que el argumento del orden fiscal alcance para cerrar una reforma que, detrás de los términos técnicos, tiene una consecuencia muy sencilla de explicar: para muchos hogares, el gas subsidiado dejará de ser el mismo que pagan hoy.





