El sábado 21 de marzo, este medio publicaba en su tapa: El honorable Concejo Deliberante, ¿Se animará a Sancionar a Porchedda?
Todo esto viene como referencia a lo sucedido en el cuerpo, por el desatino del mencionado Concejal, ante la conducta denunciada en el recinto, sobre la utilización de perfiles falsos, atribuidos a Porcheda y, que nunca se trataron como corresponde según el reglamento interno del cuerpo.
La irregularidad de las formas de expresión del mencionado Concejal, es ampliamente conocida en la sociedad lobense y, mucho más en las redes sociales.
Los fines de semanas largos, dos consecutivos, hicieron que lo pasado fuera enfriándose en el tiempo transcurrido. Este cronista considera que la palabra HONORABLE, tiene un valor superlativo para quienes integran el cuerpo. Dejar pasar estas cosas y, que el tiempo las enfríe en formas triviales de hacer política, no hacen más que realzar la imperiosa necesidad de poner fin a la violencia verbal, que desde lo más alto de la dirigencia nacional, se derrama en el ámbito político de la sociedad toda.
Presumo, quiero creer que, algunas cosas no se deben ni pueden pasar por alto.






