«Bandidos rurales, difícil de atraparlesJinetes rebeldes por vientos salvajesBandidos rurales, difícil de atraparlesIgual que alambrar estrellas en tierra de nadie»
En el mundillo del día a día se suelen escuchar leyendas urbanas y otras que no son tan leyendas.
A veces, la ausencia de noticias oficiales o el corre ve y dile, funciona a destajo y, muchos se quedan con las ganas de saber algo.
Pero, si uno se las ingenia y sabe como direccionar la búsqueda, suele encontrar algo de verdad.
Varios mentideros que se suelen encontrar en las mesas de los cafés de la ciudad, se podía escuchar sobre un hecho acaecido la semana pasada, en una propiedad privada, cercana al cruce de calles muy cerca del Hospital de Lobos, en la parte trasera del mismo, ¿Necochea y Pilar, o Fortunato Díaz?
Todo depende de quien lo cuente y teatralice las sumas van desde unos 220 millones hasta otros valores en U$S. Los más arriesgados hablan de un comando que llegó de afuera, otros que estas mesas de apuestas es cosa de todos los días .
En definitiva, bandidos rurales, diría el gran Leon Gieco.





