Este fin de semana se produjo un hecho delictivo en una propiedad de la laguna, de allí en más, un descalabro de situaciones.
Los medios locales, publicaron el parte policial del robode una moto, en la propiedad de una vecina dela laguna que, «supuestamente», tenia un cuidador en la propiedad.
Por la noche, a este señor, le roban una moto, para lo cual los malechores cortaron el candado e ingresaron a la propiedad. Cuando el «propietario» se percató del robo, concurrioó al destacamento a realizar la denuncia.
La policía recibió la denuncia y se abocó a las tareas investigativas.
HASTA AQUÍ, NADA FUERA DE LO NORMAL DE LA VIDA COTIDIANA DE LA LAGUNA DE LOBOS.
Son recurrentes las solicitudes del abandono de lo que debería ser , la Joya de la ciudad, que hoy en día muestra el abandono a la que la tiene sometida la intendencia de Lobos.
Inseguridad, falta de iluminación, calles intransitablles cuando llueve, servicios de recolección deplorables, ausencia total de patrullas de seguridad, no existe control de las áreas específicas del municipio, salubridad, bromatología, salud, y por sobre todo un proyecto turístico del lugar para potenciar el turismo.
La inseguridad se ha transformado por estos días en un tema recurrente. No existe un plan de seguridad en la Villa que tranquilice a los vecinos.
Dentro de este contexto, dicen las fuentes policiales que, cuando ingresan el pedido sobre la moto sustraida, se encuentran que la misma ya tiene un pedido de secuestro por robo, ergo, quien denuncia su sustracción no es el propietario legal. Hasta allí la cuestión del robo de la vivienda, seguirá su instrucción.
La aparición de la propietaria de la vivienda que quiere plantear la violación de domicilio por los autores de la sustracción de la moto, engendra otro trámite ya que en su «¿alocada?», presentación en sede policial, amerita otro delicado tratamiento ya que, en la misma pronuncia una serie de amenazas y aseveraciones sobre los hechos que a diario suceden en la villa.
Amenazas de muerte, incendio de viviendas, y gravísimas aseveraciones sobre convivencia policial y funcionarios munisipales, dejan en el aire, una serie de reclamos que alguien tendrá que salir a dilucidar.
Mientras tanto, quienes deben salir a dar explicaciones sobre las falencias existentes, siguen en silecncio.





