La mejor manera de conocer la idiosincrasia de la sociedad, es saber respetar la sabiduría del recuerdo y la documentación viva de aquellos que la atesoran.
En un excelente posteo en redes de Miguel Shield, respecto del proyecto del nuevo Lobos, El Cuarto Poder, no pudo dejar pasar por alto, tan excelente muestra de que debemos respetar , al menos, la identidad de un pueblo que lucha por recuperar la gloria de antaño.
Memoria Viva de Lobos
La Historia Detrás de Nuestro Parque Municipal y el Viejo Hipódromo
Ante las iniciativas de mensura y modificación de los predios del Parque Municipal y el Hipódromo —que proyectan desarmar la histórica cancha de fútbol del Estadio Municipal—, se vuelve imprescindible volver la mirada hacia atrás.
Redescubrir el origen de estos espacios no es solo un ejercicio de nostalgia, sino un acto de justicia histórica para recordar cómo la visión, el trabajo comunitario, el deporte y las grandes hazañas transformaron tierras bajas e inundables en el corazón verde, recreativo y patrimonial de nuestra ciudad.
El Parque Municipal y la Visión Revolucionaria del Ing. Ernesto A. Hiriart
Durante su gestión como Comisionado Municipal de Lobos entre 1917 y 1919, el Ingeniero Agrónomo Ernesto A. Hiriart proyectó lo que muchos consideraban una locura: transformar más de 17 hectáreas de tierras bajas y constantemente inundadas a la vera del Canal Salgado en un paseo público.
Antes de esta forestación, aquellas tierras eran tan anegadizas que vecinos como el abuelo de la historiadora Teresita Yrigoyen las cruzaban en bote, amarrándolo en el viejo «Puente de la Iglesia» (calle Salgado). Incluso, en los años previos al primer matadero municipal, el predio servía para faenar hacienda al aire libre.
Pese a la duda y las burlas de algunos sectores, el Concejo Deliberante aprobó el proyecto por unanimidad. Hiriart aplicó su riguroso conocimiento técnico: mandó a cavar grandes pozos de un metro cúbico, reemplazó la tierra greda por tierra negra y plantó árbol por árbol.
Para 1939, el historiador Quaglia ya destacaba la majestuosidad de sus avenidas arboladas y señalaba una deuda histórica que aún resonaba: bautizar oficialmente al predio con el nombre de su creador, el Ing. Ernesto A. Hiriart, a quien consideraba el mejor intendente que tuvo Lobos.
Cuna del Deporte Lobense: Del Estadio Municipal al Boxeo con Firpo, el Ciclismo y las Canchas Históricas
El Parque Municipal no solo ha sido un pulmón verde para el paseo familiar y el esparcimiento, sino el gran epicentro deportivo de Lobos:
El Fútbol, sus Canchas Históricas y la Gesta del Estadio Municipal:
Los primeros potreros y partidos emblemáticos: Entre 1910 y 1930, el Lobos Athletic Club tuvo su cancha en estos terrenos del Parque Municipal, junto al Puente de la Iglesia y paralela al Canal Salgado. Allí ocurrieron hitos imborrables:
El 24 de septiembre de 1905, el recién fundado Club Estudiantes de La Plata disputó el primer partido de fútbol de su historia frente al Lobos Athletic Club en estos predios, triunfando el equipo local.
El 12 de septiembre de 1915, se disputó un célebre encuentro entre el famoso equipo de Porteños y el Lobos Athletic Club (arbitrado por Justo Burbridge y con figuras como E. Burbridge, R. Moore, E. Kirk, J. C. Espil, C. Buchanan, A. Chaves, F. Crippa, A. Arata, E. Arata, C. Ceaglio y R. Pertino). A los pocos minutos una lluvia torrencial convirtió el field del Parque en una verdadera laguna flotante, pero la bravura y el entusiasmo de ambos planteles ante un centenar de espectadores aplaudiendo de pie sellaron una tarde inolvidable del fútbol pionero.
La gesta del Estadio Municipal (1960):
En 1960, la Liga Lobense de Fútbol —presidida por don José Gorga— construyó el Estadio Municipal dentro del Parque Municipal, con el apoyo de la gestión del intendente José Ernesto Dorsi y del senador Mársico. Dirigidos ad honorem por el Ing. Enrique Raúl Soto, dirigentes y vecinos hicieron posible la obra con donaciones ejemplares: Luis Bergey aportó 250 bolsas de cemento, Roque López (tienda «Los Vascos») la cañería para sanitarios, Di Salvo colaboró para el alambrado olímpico, y dirigentes como Walter Velasco, Pepe De Paula, Félix Gnasso, Cerutti, Rubén Pascualín, Augusto Aranda, Ismael Adobatto y Beto Valsecchi lograron iluminar la cancha. Es precisamente esta cancha histórica del Estadio Municipal la que hoy se pretende desarmar.
La Visita de la Leyenda del Boxeo, Luis Ángel Firpo:
El Parque albergó también momentos entrañables de la memoria oral lobense. Vecinos como Félix Cucurulo recordaban con emoción haber presenciado de chico, la exhibición que brindó en el Parque Municipal el mismísimo Luis Ángel Firpo, el «Toro Salvaje de las Pampas», Cucurulo, con quien solía tener hermosas charlas, después de mis entrenamientos de atletismo en el parque, me contaba también que, para la organización de esa exhibición de boxeo de Firpo, se utilizaron bolsas de arpilleras para cerrar parte del perímetro del parque para que no se viera desde afuera.
Ciclismo y el Circuito Asfaltado (1989):
Tras años de organizar competencias en las calles, se construyó en el Parque el óvalo asfaltado de 800 metros, inaugurado el 7 de mayo de 1989 (gestión del Intendente Humberto Maglione) ante más de 3.000 personas y 500 ciclistas.
Atletismo, Tenis, Básquet y Tiro: En 1938 se inauguró la primera pista de atletismo con un torneo regional; el parque albergó las primeras canchas de tenis, vio nacer la primera cancha de básquetbol local en 1938 y registró el tiro como una de las prácticas más antiguas a principios del siglo XX.
El Viejo Hipódromo de Lobos (Hoy Complejo D. Soriano Arévalo) y el Primer Aterrizaje Aéreo
El gusto por las actividades hípicas, el atletismo y las hazañas pioneras en Lobos tiene raíces profundas, ligadas a la tradición criolla y a la fuerte influencia de la inmigración irlandesa e inglesa (con figuras clave como Don Eduardo Casey, nacido en Lobos, cofundador del Jockey Club de Buenos Aires).
Un Hito Aeronáutico (1915): El 24 de septiembre de 1915, el Hipódromo de Lobos fue escenario del primer aterrizaje de un avión en Lobos. Fue tras el histórico Raid El Palomar – Lobos piloteado por el célebre aviador lobense, el Teniente Atilio Cattáneo, a bordo de su monoplano Blériot XI.
Los Históricos «Sports» de 1895: El 30 de agosto de 1895, el Hipódromo alojó el primer torneo de juegos atléticos organizados por un club del interior bonaerense, el Lobos Athletic Club. Con dirigentes como Eduardo Burbridge, Donald McGregor, W. Weire, Santiago McKeon y Tomás Moore, reunió a más de 3.000 espectadores y 300 competidores de la región, contando con Alejandro Watson Hutton (padre del fútbol argentino) como juez principal.
El Primer Circo Hípico (1883 – 1911): Habilitado en 1883 por la Asociación Rural de Lobos y refundado en 1887 en la zona oeste, contaba con una pista elíptica delimitada de 1.600 metros y una icónica construcción redonda de ladrillo con techo de paja para apuestas. Allí corrieron míticos caballos como El Sol de Mayo, El Sol de Abril, El Cachul y el invicto El Pobre de Mongiardini.
El Club Hípico de Lobos (1954): El 5 de febrero de 1954, vecinos refundaron el predio para recuperar la pista elíptica de 1.600 metros para carreras de trote y cuadreras (reiniciadas en 1949 a beneficio de la Cooperadora Policial), plantando los primeros eucaliptus y que hoy lo cubren.
Un predio polifacético: El óvalo del hipódromo albergó a lo largo del tiempo carreras de ciclismo, motociclismo, automovilismo, jineteadas, carreras de sortijas y festivales folklóricos.
Legado y Continuidad: La Pasión de Nuestras Familias Deportistas
La verdadera riqueza de estos predios radica en las historias humanas que en ellos se construyeron. El Parque Municipal y el Hipódromo no solo alojaron torneos y hazañas; inspiraron la vocación de generaciones de deportistas locales.
El Parque Municipal y el predio del Hipódromo no son simples terrenos vacíos ni espacios improvisados; son el resultado de la visión técnica de hombres como el Ing. Hiriart, del trabajo comunitario de vecinos que aportaron cemento, cañerías y esfuerzo para levantar el Estadio Municipal en el corazón del Parque, de tardes míticas bajo la lluvia como la de Porteños vs. Lobos AC en 1915, de la magia de ver a gigantes del deporte como Luis Ángel Firpo, del esfuerzo de instituciones centenarias y del sudor de miles de deportistas, aviadores y familias que durante más de un siglo pisaron sus canchas, pistas y circuitos.
Recordar su historia en estos días de proyectos de mensura y remodelación —donde se contempla desarmar la histórica cancha de fútbol del Estadio Municipal— es fundamental para que cualquier transformación futura respete la memoria, la identidad social y el riquísimo patrimonio histórico y deportivo grabado en cada rincón de estos predios de nuestro querido LOBOS.
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Fuente: “Historia del Deporte Lobense su Orígen – 2018 – Miguel Ángel Schiel.
Foto del Hipódromo: Vista aérea del Hipódromo en dirección sureste, desde la parte sur del hipódromo.
Fecha: 24 de agosto de 1980.
Ubicación: Lobos.
Fotógrafo: Walter Velasco.
Crédito: cortesía de Teresita de Velasco.
Fuente: Luis María Benítez – El Álbum de Lobos | elalbumdelobos.com.ar






