CARLOS SCAPINO Y RAMÓN DELBENE SE ENCONTRARON EN LA BARRA DEL CONCEJO
«Voy a pelear con lo que me queda de vida, para que esto cambie» nos decía Carlos Scapino.
Apenas pasadas las 20 horas del día martes 25 de abril, se apersonó en el edificio comunal, más precisamente en la barra del Honorable Concejo Municipal, el Dr. Ramón Delbene quien, desde que le sucediera el ilícito en su vivienda, viene protestando por la resolución de su expediente en la justicia.
En aquella oportunidad, estando ausente de su domicilio, malvivientes entraron a la propiedad llevándose objetos de valor, dinero y otras pertenencias.
Por ello, en reiteradas oportunidades, ha manifestado su impotencia, increpando a las autoridades para que pongan de manifiesto su compromiso con el bienestar de los vecinos lobenses. «No es posible que los funcionarios que tienen que dar la cara se escondan tras sus investiduras, yo tengo muy claras las cosas, sé quién es quién, sé dónde se esconden. Ellos también lo saben, pero yo sigo bregando por justicia y los ladrones siguen sueltos», manifestaba Delbene mientras se mostraba enojado por la ausencia de los concejales en sus bancas, según él, con más de 50 minutos de demora.
Cuando los miembros del Consejo comenzaron a ocupar sus lugares, intentaron un corto diálogo con quienes estaban en la barra, que no ocultaban su enojo por la tardanza. Mencionamos que al presente la cuestión judicial sigue su trámite y que, en su momento, se produjo la detención de Julián Alberto Duarte, relacionado con este caso y otros ilícitos en Lobos.
En la barra también se encontraba presente Carlos Scapino, quien sufriera un hecho que conmocionó a la sociedad de Lobos, por lo peligroso y las características del mismo. Ampliamente difundido por los medios lobenses, se sabe que dos sujetos ingresaron a su vivienda cuando él y su esposa se ausentaron. Fuentes cercanas a la investigación estiman que podrían ser tres, que se movilizaban en un vehículo y, que si bien quedó registrado su accionar en las cámaras, aún no los han podido identificar. Por conversaciones en off, algunos investigadores han detectado que los malvivientes mantuvieron la casa bajo vigilancia, hasta que sus propietarios la abandonaron, no descartando que tuviesen una información adicional.
Al ingresar los malvivientes encontraron a la nieta de Scapino, a quien maniataron y maltrataron en búsqueda de una suma de dinero de la que, al parecer, tenían el dato que existía. Al no conseguirla, se llevaron una caja con dinero, cuya suma Scapino no precisó, moneda extranjera y algún objeto de valor.
«Esto no puede seguir sucediendo en Lobos, voy a llegar hasta las últimas consecuencias. Lo malo es que quienes tienen que dar soluciones se esconden tras sus incompetencias», nos manifestaba Scapino cuando estuvimos con él en su local de calle Cardoner. «Por suerte la policía me comentó que están orientados y trabajando en una línea investigativa, pero yo me pregunto qué hacen desde el Municipio, que no gestionan más móviles para la ciudad. Ellos dicen que es el Gobierno de la Provincia que los hace a un lado, pero otras ciudades muy cercanas a Lobos que también son de JxC, han recibido patrulleros y en Lobos, nada.»
»Por eso, esta noche iré al Concejo, ellos tienen la obligación de escuchar la problemática de un vecino y encontrar un principio de solución para que vivamos en paz.»
Al salir del edificio municipal, nos encontramos con miembros de la comunidad que estuvieron reunidos con Concejales de la comisión que trata la problemática del agua. Seguramente la demora en ocupar sus bancas, se debió a que estuvieron debatiendo este tema en comisión, lo cierto es que: una cosa no quita a la otra, ya que en esta comisión hubo ausencia de concejales que la integran.
Luego, quisimos ir más lejos y llamamos a una alta fuente del Municipio, intentando que nos dieran alguna información que no fueran las consabidas participaciones que entrega el Municipio por medio de su equipo de prensa, al que todavía estamos esperando que responda un pedido de audiencia respecto de obras públicas, de un pedido de entrevista al intendente, del pedido para ver por dentro el avance del museo en las instalaciones del ferrocarril y alguna más que agregaremos esta semana. Esta fuente se limitó a quejarse de lo que todos sabemos: la falta de móviles, la falta de personal, etc. Es cierto y comparto su apreciación de que la policía se mueve, trabaja, detecta, detiene delincuentes foráneos a Lobos pero que, al final, salen en libertad.
También recurrimos al análisis de la situación de los abandonos compartidos, ya que si existe una falta de recursos que nos corresponde por ser habitantes de esta provincia, en desmedro de este municipio, debemos empezar a protestar en conjunto con toda la sociedad. Empezando por el HCD, que es el primer eslabón representativo del poder democrático que nos representa, es este cuerpo colegiado quien está encargado del contralor de quien nos gobierna, de su modo de gestión y de direccionar convenientemente las falencias si se detectaran.
Es el vecino quien, en pública manifestación dentro de los parámetros de la ley, debe alzar su voz para que lo escuchen. Pudimos observar a Scapino y Delbene prácticamente solos, cuando deberían haber estado acompañados por todos aquellos que se condolieron en las redes con lo que les sucedió, incluso los medios para unirse al clamor popular. Al fin de cuentas, ellos y sus familias, que no quedan exentas de la delincuencia, forman parte de esta ciudad.
El intendente y sus funcionarios, después de haber acompañado las olimpíadas y sus festejos del día domingo, tal vez aún puedan pasar un rato a conversar con los afectados.
Tanto Scapino como Delbene coincidían en algo, lo cual compartimos: «Quedamos a la espera de quién será el próximo y a pedirle a Dios, que cada vez estamos más seguros que vive en Lobos, la delincuencia no nos deje con una muerte».






