Nicolás Lauría Caputo fue el abuelo de Toto y Nicky y el primer Caputo del que hay referencias, ya que fue el puntapié de la fortuna familiar con “Nicolás Caputo Sociedad Anónima de Edificación”; una compañía dedicada a la construcción de obras públicas y privadas que fundó en 1938.
Del abuelo Nicolás surgió el “CLAN CAPUTO”, con diferentes grados de parentesco (hermanos, tíos, primos, primos segundos, y otras yerbas) siempre vinculados al rubro de la construcción privada, y en especial pública, mediante negocios con el Estado.
Ya eran conocidos el empresario “Vicky” Caputo y el “Toto” Caputo, hasta que saltó a la fama el asesor estrella de Milei Santiago Caputo.
El derrumbe del complejo “Estación Buenos Aires”, construido en CABA durante el reciclado macrista del PLAN PROCREAR II, pone al clan familiar de la construcción nuevamente en los diarios.
El último escándalo había sido hace pocos años, cuando poco antes del intento de asesinato de Cristina F. de Kirchner, la empresa familiar CAPUTO HERMANOS S.A. había contratado por una suma millonaria al “mueblero” Jonhatan Morel, de casualidad el jefe de “Revolución Federal” y de la banda de “LOS COPITOS” actualmente encarcelado.
El complejo derrumbado en CABA con cientos de familias perjudicadas fue construido por Constructora Sudamericana S.A. (COSUD), en cuya web la empresa alardea de las obras construidas durante la dictadura militar como grandes eventos arquitectónicos.
El actual presidente de COSUD es el empresario chileno Rudi Boggiano Leupolt, y sus dos directores son Carlos Beltran y… sí, adivinaste… Néstor Caputo. ¡Hola primo!





