EL OPERATIVO DEL DOMINGO EN LA CHICANA, DEJA MÁS DUDAS QUE ACIERTOS.
Aparentemente el «megaoperativo» realizado ayer, no es más que una cortina de humo.
Del resultado que a prima facie, arrojó la movida en las primeras horas de la tarde de ayer, arrojó el procesamiento por causas de tránsito de tres motos por faltantes de escapes y una por ausencia de documentación.
Este medio, en la noche de ayer, consiguió testimonios de familiares que dejaban entrever que se vieron situaciones irregulares, especialmente con un menor, cuyos padres manifestaban que realizarían actuaciones penales. Comentaban que al menor, lo tuvieron precintados hasta cercana la medianoche y, que solamente lo liberaron cuando accedió a firmar en blanco el acta de contravención en blanco. No se le suministro alimento ni agua en todo el tiempo que transcurrió desde las 17 horas hasta entradas las 23 hs.
Las motos que fueron incautadas y, que en la mañana de hoy se presentaron a reclamar, tres no tenían caños de escape.
Las infracciones en estos casos tendrían una suma irrisoria por la infracción las que, una vez reparadas, serían devueltas a sus propietarios.
No nos referiremos a algunos «exsesos» de personal policial los que aparentemente serían denunciado en sede penal.
La realidad es una sola, la cuestión sigue, el problema se resolvería con un fuerte operativo de educación vial que, seguramente quien maneja la dirección de tránsito, no estaría capacitada para desarrollar.
Además, se debería acompañar con un exhaustivo plan de seguridad policial, norma que hace mucho se solicita por parte de la sociedad y nunca aparece.
En Lobos, se puede apreciar un demencial abandono de los cuidados que el gobierno municipal deja de cumplir. Desde el simple cuidado de los niños que, en la plaza principal de la ciudad circulan en sus bicicletas, emulando las acrobacias que los conductores de motos, realizan en cualquier sector de la ciudad.
El estacionamiento en doble fila, el tapar una rampa de discapacidad, las «señoras que buscan a sus hijos en los colegios «privados» y los trasladan en el asiento trasero con ventanillas abiertas y medio cuerpo afuera mientras atienden su celular.
Ni que hablar cuando los ubican en el asiento delantero e incluso conducir con alguno de ellos en las faldas.
Todo el tránsito es un desquicio, mientras que señoritas en pareja al mando de los móviles de transito, circulan repetidamente por las calles de la ciudad en el radio céntrico.
Hace algún tiempo, este medio entrevistaba al Juez de faltas quien aseguraba que, eran mucho los pedidos del personal de tránsito que manifestaban querer recibir charlas de capacitación.
Es indudable que algo no funciona en tránsito, donde incluso su jefe, habría tenido alguna denuncia por acoso laboral de una de sus subordinada y algún vecino que se sintiera afectado por su prepotencia.
En una oportunidad, este cronista fue recibido por el secretario de seguridad en el centro de monitoreo, donde pudo apreciar que el herramental con que contaba el centro de monitoreo era de primera línea. También tuvo acceso a una charla del Director de DC, quien explicó puntillosamente la excelencia del sistema. Sin embargo cuando llegó el turno del jefe de tránsito, solo mostró una libretita donde se encontraban garabateado algunos números que intentaban hacer pasar como un estadística.
Fue tan pobre lo expresado por quien debe cuidarnos en el tránsito, que preferimos no hacer uso de ese material, ya que previamente habíamos conseguido las estadísticas del tribunal de faltas.
QUE HACER CON TODO LO QUE SUCEDE EN LOBOS CON TRÁNSITO.
Sencillamente, aplicar las normas que están en vigencia y desarrollar, con los fondos asignados en el presupuesto anual, un gran operativo de educación vial. Enviar a los agentes a los cursos de capacitación que existen. Coordinar como corresponde con la fuerza policial, los controles que en muchos distritos existen. Salir por los barrios a sentar presencia, hacer cumplir las normas establecidas, en conjunto con las autoridades escolares, a la salida de los establecimientos. Realizar en cada frente de los establecimientos, los para avalanchas tan necesarios. Realizar operativos de concientización de los padres para el transportes de menores en los ciclomotores, campaña de educación vial en los establecimientos y en los medios.
Entre tanto personal, capacitarlos para que recorra las calles educando a los transeúntes en el cruce por las sendas peatonales.
Una ordenanza para aquellos infractores reincidentes, a realizar tareas sociales y, mientras las realizan, retenerle la habilitación para conducir.
El operativo parece ser una cuestión publicitaria más que una acción directa de solucionar la cuestión de fondo.
En los archivos de los medios de comunicación, se encuentran muchas declaraciones, desde el secretario de seguridad, el secretario de gobierno y el mismo intendente, que aseguraban que lo que sucedía en la chicana, no eran sus responsabilidades, que estarían impedidos por estos.
Este cronista constató información de asiduos asistentes a estas reuniones en el sector de la chicana, que ese día se realizaría el operativo, incluso periodistas llegaron junto con el operativo.
Si pensaban que con esto aplacarían la molestia de muchos vecinos, ahora tendrán que salir a explicar desde el EJECUTIVO, por que se pudo ahora y no antes.
Del mismo modo se espera ahora, que actúen en Plaza Martín Fierro, Tucumán, Arévalo e Irigoyen, Barrio del Carmen, etc.
De las 20 motos secuestradas, solo se presentaron en el Tribunal de Faltas, 3 motos sin escape, una que no contaba con parte de la documentación.
Soluciones hay un montón, SOLO FALTA LO PRINCIPAL, DECISIÓN POLÍTICA.






